Winston dice: ¿Y ahora qué?
Un verano partido por un patrón sencillo, que muestra pasado y futuro...uno al que mirar por el retrovisor (numerosos coches en los que me he subido...sólo falta el de prácticas), otro delante de mi carretera.
Nueve fases superadas, casos prácticos aprobados. Quiero sacarme el carnet, quiero volver a la circulación y hay alguna opción. Extraños destinos los que me depararon una conversación por messenger del pasado 15 de septiembre.
No hay patrones, no hay princesas, no hay nada de todo aquello. Ni hay ganas de que vuelvan.
Pero tengo mis nuevos retos, tengo que poner en orden la casa, barrer lo que sobra. Dejar de sentir la tijera sobre mi amistad con leonesas y catalanas...Hacer las cosas a mi manera, que es la mejor que conozco. Porque mi relativismo me funciona. Porque no hay depresiones salvo por personajillos pasados.
Establezco las premisas, marco mis límites...y son respetados. Y la gente que está ahí, están cerca de mí.
Víctimas colaterales pueden ser la poesía y mi corazón...sí...pero no me importa. Porque lo que está por venir, va a ser increible. Las viejas lealtades han desaparecido. Sólo queda lo actual. Sólo quedo yo, ante el futuro.
Voy a quitar los retrovisores. No me importa dejar de aconsejar, guardar secretos...la vida es más integra y más estimulante. Y la gente debe dejar los esquemas viejos, debe dejar las lealtades viejas. Adiós abanico que llegó el aire...
Replanteamiento
Imaginado en nombre de Antonio Solís sobre las 15:57
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1 teorías alternativas:
bueno, esta bien replantearse la vida de vez en cuando, pero sigo pensando que borrar capitulos y personas por conversaciones no oficiales (vease, no en persona) y que no tenian q ver cn esas dos personas en cuention sino por una tercera no es muy acertado.
Te dejo que te replantees, pero aunque seguramente quites la vista del retrovisor, yo sigo atras
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